Emoticonos: el Esperanto del Siglo XXI

En una sociedad hiperconectada y globalizada como el actual, la existencia de más de 7000 idiomas y aproximadamente 35 abecedarios son una de las últimas barreras culturales existentes por el entendimiento global de las diferentes culturas.

Internet y la tecnología, pero, están evidenciando la necesidad de crear un idioma único a escala mundial con el cual la sociedad pueda lograr una globalización llena.

Para conseguir el sueño de crear un idioma global es necesario que este pueda ser entendido por todos, tenga capacidad de condensar información, y se adapte a la sociedad tecnológica. Un idioma que encaja con el perfil de los emojis.

De letras a emojis

La lengua es un organismo vive y por eso varía con el paso del tiempo. A causa de las influencias otras culturas y modelos de comunicación, encontramos que durante el transcurso de los siglos todos los idiomas han sufrido modificaciones fonéticas, morfosintácticas y léxicas.

Aun así, la revolución lingüística que actualmente estamos viviendo no es ni mucho menos comparable con ninguno de las anteriores. Esta se trata de una revolución que se está produciendo de una manera mucho más rápida que cualquier otra, y no solo está mutando el lenguaje de una población o región concreta, sino que está cambiando las reglas de la comunicación a escala mundial.

El 1999, John Naughton ya intuyó la importancia que internet, de manera conjunta con la tecnología, iban a tener en la comunicación:

“Algunos equiparán internet con la prensa y la televisión, las dos tecnologías que más han transformado el entorno comunicativo en que vivimos. Pero, el potencial de internet es todavía más grande que el de estos otros dos, puesto que aprovecha el recurso intelectual que la imprenta aportó a la humanidad, sin los obstáculos inherentes a la naturaleza de la televisión que consiste emitir de uno hacia muchos.”

John Naughton

En este punto medio entre la televisión y la imprenta aparecen los emoticonos. Estos pequeños símbolos complementan el tradicional abecedario,ofreciendo a la vez todo el potencial de empatía que se puede transmitir a través de la televisión, hecho que corrobora que los emoticonos constituyen una de las herramientas comunicativos que más capacidad tienen para lograr la concreción y rapidez de envío de información que actualmente internet exige.

Precisamente por la facilidad que los emojis ofrecen a los usuarios para transmitir información, estos símbolos han generado unas normas de utilización y gramática nuevas y propias. El lingüista Ben Zimmer, después de hacer una observación sobre la influencia de los emoticonos en la sociedad afirmó que:

“La gente está inventando las normas de uso de los emoticonos de manera muy natural a medida que los utilizan.”

Ben Zimmer

Esta interferencia que los emoticonos han acontecido en la gramática habitual, pero, no se aplica de la misma forma en todos los contextos sociales. En el uso de registros formales, en ámbitos como el académico o el administrativo, no existe ningún tipo de influencia de los emoticonos sobre el lenguaje empleado, mientras que en el discurso coloquial escrito sí que se han producido algunos cambios.

En relación con toda la complejidad lingüística que los emojis significan, Instragram afirma a su análisis “Emojineering” que los emoticonos nacieron para representar palabras que fueron inventadas en la era de internet. Por lo tanto, los emojis fueron producto de la necesidad de la sociedad de crear un nuevo lenguaje comunicativo que, a través de símbolos, sustituyera el argot típico de internet.

Imagen extraída del análisis Emojineering

Además de esto, en su estudio de la gramática de los emoticonos, el grupo Terrorismo Lingüístico añade que nos encontramos ante un lenguaje que varía segundo el usuario, y donde cada una de sus grafías — los emojis- tienen un significado polisémico que dependen del contexto social donde se utilizan.

“Sí que se crea una especie de nuevo código. Lo bonito y cool de todo esto es que no es nada normativo, no existe una única interpretación para un emoticono. Cada persona establece una relación propia con los emoticonos que usa, que pasan a formar parte de su idiolecto (el dialecto personal de cada cual, único). También pueden formar parte del argot de un grupo de amigas o de una pareja.”

Emoticonos: comunicadores de emociones

Cuando hablamos de emojis, hablamos de un lenguaje que, además de haber conseguido crear una gramática propia y variable según el usuario, tiene la capacidad de complementar con calidades corporales el lenguaje de todo tipo de canales comunicativos.

El investigador Albert Mehrabian calcula que tan solo un 7% del impacto de los mensajes que enviamos a nuestros receptores tiene relación con la comunicación a través de palabras, mientras que un 93% tiene que ver con la comunicación no verbal, donde el 38% de esta depende de las características de la voz, y el 55% restante corresponde a los gestos.

Teniendo en cuenta estos datos, llegamos a la conclusión que el mensaje verbal significa muy poco a escala comunicativa. Por lo tanto, en textos escritos u otros tipos de comunicaciones donde el mensaje no es enviado de manera física, se produce un déficit comunicativo importante, que puede confundir al receptor del mensaje.

Precisamente por este motivo, el hecho que los emoticonos tengan la capacidad de comunicar de manera no verbal es una de las claves de su éxito en la actualidad. En una sociedad hiperconnectada y donde una gran parte de la comunicación se produce de manera no física, la aparición de estos símbolos de gran carga comunicativa han acontecido una solución a las carencias de las comunicaciones textuales.

A pesar de que se pueden valorar los símbolos interrogativos y exclamativos como una herramienta ya existente “pre-emoticonos” para expresar emociones, el uso de estos símbolos puede provocar en el usuario dificultados de comprensión en algunos mensajes, puesto que no reflejan de manera clara el estado de ánimo del emisor del mensaje.

Un claro ejemplo que evidencia las carencias de los símbolos interrogativos y exclamativos para expresar emociones frente a los emojis es el siguiente:

  1. ¿Qué bien que ha ganado el Barça, no? (puede ser irónico, alegre o una pregunta informativa)
  2. ¿Qué bien que ha ganado el Barça, no?😬 (tono alegre)
  3. ¿Qué bien que ha ganado el Barça, no?🤬 (tono irónico)

Al leer estas tres frases encontramos que tanto la segunda como la tercera delimitan de manera muy concreta el estado de ánimo de quien envía el mensaje, y por tanto no existe ningún tipo de dudas sobre el que el emisor quería expresar con sus palabras. De manera contraria, la primera frase puede crear dudas en el receptor del mensaje, que puede interpretar el mensaje de varias maneras, hecho que produce que este mensaje no comunique de manera óptima.

En 1969, Vladimir Nabokov respondió durante una entrevista que le hizo un periodista de The New York Times:

“ A menudo pienso que tendría que existir un signo tipográfico especial para una sonrisa … algún tipo de marca cóncava, un apoyo redondo, que ahora me gustaría trazar en respuesta a su pregunta.

Vladimir Nabokov

Nabokov, trece años antes de que los emoticonos fueran inventados, con esta respuesta mostró la necesidad de la existencia de un apoyo para expresar emociones a la comunicación escrita. Hoy, décadas después de su entrevista, el sueño de Nabokov se ha hecho realidad.

Julie Bishop, ministra de relaciones externas de Australia, realizó una entrevista con Buzfeed a través del chat de Facebook donde todas las respuestas fueron emojis.

Entrevista de Buzfeed a Julie Bishop

Bishop, pero, no ha sido la única persona a quien se le ha realizado una entrevista integra con emoticonos. Actualmente, realizar entrevistas con emojis es una práctica que, a pesar de no ser ni mucho menos mayoritaria, está cogiendo cierta popularidad. Un ejemplo de esto, son las entrevistas que Televisión Española realizó a las chicas de la selección española de balonmano durante el campeonato europeo, o la entrevista que se realizó para promocionar la película chilena “Qué pena tú vida”.

https://www.youtube.com/watch?v=HXrAjq6qGQk

Los emojis, por lo tanto, además de transmitir un alto contenido de información de manera rápida, directa y concisa, tienen una capacidad excelsa para adaptarse a los diferentes registros lingüísticos existentes.

Armas de comunicación masiva

La mutabilidad y la efectividad comunicativa que los emoticonos representan, hacen de estos pequeños símbolos una gran arma de comunicación. Por este motivo, actualmente encontramos que un gran número colectivos que utilizan la comunicación como herramienta de trabajo, los están introduciendo en su campo específico de trabajo.

Uno de los ámbitos donde el uso del emojis se encuentra en auge es el marketing. Así lo revela un estudio de Socialbankers, que después de analizar un total de 500 marcas ha afirmado que la utilización de estos signos como reclamo publicitario funciona, puesto que propicia una interacción alta con los usuarios, hecho que a la vez ayuda a incitar a la compra del producto.

Una de las tendencias de marketing que se repite en un gran número de marcas comerciales, es la creación de emojis personalizados vinculados estrechamente con los productos de la marca. Esta técnica, que ha sido utilizada por marcas como Ikea, Coca Cola o Dove, tiene como finalidad principal la creación de un vocabulario propio a través de los emoticonos que facilita que las personalidades de las marcas sean reconocidas por parte de los potenciales consumidores. Además de los motivos comerciales, el hecho que muchas marcas estén creando un dialecto propio y dentro del lenguaje emoji, evidencia el impacto que este lenguaje tecnológico genera en nuestra sociedad.

20th Century Fox’s aprovechó la fuerza de los emojis para publicitar la película de Deadpool. Además de la creación de un dialecto de emojis-Deadpool, estos estudios emplearon la simbología de los emoticonos como uno de los principales ejes vertebradores de toda la campaña de marketing que una superproducción de cine tiene.

El cartel publicitario de Deadpool que más repercusión produjo en la sociedad, tan solo estaba compuesto por dos emoticonos, y una letra. Pese a la simple estructura del anuncio, la combinación adecuada de estos emojis y su posterior difusión a las redes, generaron una respuesta muy positiva en los usuarios.

Anuncio Deadpool
El uso de los emojis en el anuncio de Deaadpool

La estructura comunicativa de este cartel exhibe de manera categórica todo el potencial que los emojis pueden tener en el ámbito comunicativo. Este cartel demuestra que estos simples símbolos no solo tienen la capacidad de sustituir palabras, sino que además también definen la palabra al cual sustituyen- en este caso la película Deadpool-, aportando rasgos sobre las características propias de la palabra -en este caso, la definición del carácter del protagonista y la esencia de la película-.

Otro de las campañas publicitarias con más repercusión ha sido la de Domino’s Pizza. La cadena de comida rápida, ofreció a los usuarios la posibilidad de pedir una pizza con el envío de este simple emoji 🍕a la cuenta de twitter @Dominos. Además de recibir un impacto en la sociedad importante a causa del avance que supone poder pedir una pizza solo enviando un emoji, la repercusión de esta campaña a las redes sociales, del mismo modo que la de Deadpool fue muy grande.

De hecho, las redes sociales, conjuntamente con los sistemas de mensajería instantánea, son los dos entornos que más han popularizado el uso de los emojis. Por este motivo, podemos afirmar que el entorno tecnológico es el hábitat natural de los emoticonos.

Su utilización como herramienta comunicativa, pero, ha ido creciendo de manera exponencial. Según Instagram, el motivo principal del incremento del uso de emoticonos fue la implantación del “diccionario emoji” a los teclados de los smartphones, como demuestran estos datos.

Imagen del estudio «Emojineering” de Instagram

Coincidiendo también con los datos de Instragram, Socialbankers ha realizado un estudio que afirma que se produció un incremento en el uso de los emojis en marcas comerciales durante el periodo comprendido entre 2014 y 2015. Concretamente, se cifra en un 36% el incremento de presencia de emojis en Facebook, y un 79% en Twitter. Estos datos demuestran claramente como las industrias comerciales han visto en los emoticonos una oportunidad comunicativa, que los permite a la vez estar en linea con los hábitos de la sociedad.

Uno de los cambios más relevantes que ha producido la irrupción de los emojis en las redes sociales, ha sido la transformación de Facebook. Esta plataforma se ha visto obligada a cambiar su modelo tradicional, a causa de la importancia actual de los emoticonos en la sociedad.

Reacciones de Facebook

En octubre de 2015, coincidiendo según los estudios con una de las etapas donde el uso de los emoticonos más creció, la compañía de Mark Zuckemberg anunció la creación de cinco reacciones que acompañarían al clásico like. La finalidad de la implantación de estos otros botones fue la de, según palabras del jefe de noticias de Facebook, Adam Moserri, “reducir la necesidad de los usuarios de comentar para expresarse y hacer todo más fácil”

Estas declaraciones de Moserri reflejan de forma significativa la importancia que hoy en día tienen los emojis en el lenguaje escrito y tecnológico como transmisores de comunicación no verbal. La relevancia de los emojis como símbolo de información gestual, engloba, como hemos visto, desde regular el significado de las oraciones en relaciones intrapersonales a través de chats como Whatsapp, hasta su utilización como sistema de mensajería de las emociones de las personas a las redes sociales.

El cerebro: la razón del éxito de los emoticonos

Que los emoticonos han acontecido un éxito comunicativo rotundo es un hecho no cuestionable. La sociedad se ha adaptado a su uso de manera muy rápida, hecho que se evidencia en su aparición en sectores donde el lenguaje es la herramienta principal de trabajo. La clave de este éxito pero, reside en el cerebro.

El sistema límbico del cerebro es el encargado de procesar las emociones, y por esta razón este sistema es el que se activa cuando recibimos un mensaje al móvil que contiene un emoji. Y es que los emoticonos, son hoy las nuevas emociones. Nuestro cerebro se ha acostumbrado de una manera tan rápida a este nuevo código de comunicación, que profesionales como Carolina Hernández afirman que:

“El cerebro actualmente no diferencia el signo 🙂 de una sonrisa real” y “los emoticonos se han integrado tanto al lenguaje digital que nuestro cerebro ya está programado para integrarlos y codificarlos como parte del léxico diario”

Carolina Hernández

De hecho, una investigación a cargo de un grupo de neurocientíficos de la Universidad de Australia del Sur ha demostrado recientemente que el cerebro ha generado una manera de procesar los emojis idéntica a cómo procesa una imagen real. Para llegar a esta conclusión, se realizó un experimento dónde a veinte personas se los mostraban imágenes de caras reales, emoticonos y otras secuencias azarosas que representaban emoticonos incorrectos. Con esta prueba, se confirmó a través de los datos grabados por los electrodos que cuando los individuos observaban un emoticono sonriente o triste, se activaba la misma región del cerebro que cuando veían una cara física.

El hecho que el cerebro reconociera una unión de signos como una expresión humana era totalmente impensable por los científicos hace 30 años. Esta traducción neurológica que el cerebro ha realizado, adaptándose al nuevo fenómeno cultural que implica la comunicación tecnológica, demuestra que los humanos cambian, tanto a escala física como social, al ritmo que dictan las evoluciones constantes de la sociedad.

Una adaptación cerebral que demuestra el inmenso potencial que el lenguaje emoji puede llegar a tener a escala mundial. Unos pequeños símbolos, que son actualmente la esperanza -sin despreciar el inglés- para crear un lenguaje global. Un idioma mundial, que si es, será con los emoticonos.

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